
Anoche el círculo estuvo muy emotivo. Nos encontramos para compartir nuestras experiencias con el arquetipo del Padre en nuestras vidas. Casi siempre nos recuerdan la dificultad que podemos compartir con el arquetipo maternal y poco sobre la que podemos tener con el paternal. Tal vez la base de dicha dificultad sea la misma. Las mujeres en nuestros linajes han vivido bajo lo patriarcal con sometimiento e inexpresión de sí mismas.
Como mujeres sanar el arquetipo de la madre es muy importante porque accedemos al linaje de lo femenino y restauramos nuestros úteros, nuestro poder aunque, si descuidamos el arquetipo de la polaridad complementaria podemos desviarnos de nuestra esencia y no permitirnos ser.
La Madre es la manifestación de la Voluntad del Padre, es a través del amor, a través del amor a nosotras mismas y a nuestra esencia -honrándola- como atravesamos el umbral y nos abrimos a vivir la maravillosa vida que podamos crearnos.

No hay palabras que describan todo lo que vivimos y compartimos ayer, queda en nuestros corazones la integración de los dos pabilos como uno sólo y luego tres y nuevamente dos para ser uno...un bello y luminoso mensaje en nuestro camino. El equilibrio dará la pauta en nuestras relaciones. Gracias por el profundo compartir, por las lágrimas, por las risas y los abrazos, gracias por ser ...y estar en el círculo.
Bendiciones en esta luna nueva de renovación.